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domingo, 23 de junio de 2013

ADIÓS A PINOCHO.

Llevamos todo el curso leyendo un cuento tradicional que en muchos momentos, nos ha sorprendido por ser diferente a la historia original que conocíamos. Las aventuras de este Pinocho nos han hecho acercarnos al lenguaje escrito, nos han permitido volar con nuestra imaginación; además, hemos participado en infinidad de actividades que han surgido a partir de la lectura, y que siempre nos han ayudado a desarrollar diferentes habilidades. En esta última sesión de lectura, Pinocho rescata a su papá Gepetto y consigue sacarlo de la barriga del tiburón; debe utilizar todas sus fuerzas, pues el anciano padre no sabe nadar. Cuando consiguen llegar a tierra, sus vidas cambian; Pinocho se convierte en un niño responsable y gracias a sus buenas acciones, consigue transformarse en un niño de verdad, haciendo que la vida de todos los que le rodean sea mucho más feliz.
Y en esta última sesión, nos demostramos a nosotros mismos, que somos capaces de hacer lo que nos propongamos; fueron los niños y niñas los que, a partir de la lectura, tuvieron que inventar un juego que estuviese relacionado con lo leído. Entre todos y todas, creamos un juego llamado "Paseo buceo a cabrito"; en él, los niños y niñas fuertes, debían hacer de Pinocho y llevar a cabrito a un compañero "flojo", que haría de Gepetto, imitando el momento en el que Pinocho salva a su padre. Una vez decidido el juego, debíamos comenzar organizando las parejas, así que cada uno y una se definió como fuerte o flojo; algunos y algunas no estaban de acuerdo con las decisiones, así que tuvimos que ir comprobando si los fuertes podían coger a los flojos. Era complicado, y cuando salimos al patio, tuvimos que cambiar algunas parejas, pues no era tan fácil como pensábamos; de hecho, nos dimos cuenta de que era importante que el fuerte de la pareja, también fuese más grande que el flojo. Con las parejas ya organizadas, comenzó el paseo; fue divertido y sobre todo, original.
Pero teníamos que decirle adiós a Pinocho, y para ello, hicimos una asamblea junto con algunos familiares que quisieron acompañarnos; en ella, hablamos de la historia de nuestro personaje, de su manera de ser y de actuar durante el cuento, y nos centramos en que todos y todas, en algún momento, también nos habíamos portado como él. Suerte que todo el mundo puede cambiar, y que son nuestras acciones, las que nos definen y tienen consecuencias en los demás; si nos portamos bien, conseguimos que todos a nuestro alrededor, estén felices. Y si nos portamos mal, conseguimos justo lo contrario. Compartimos con los demás compañeros y compañeras momentos de nuestra vida en los que nos hemos portado bien, y con todos ellos, hicimos un libro de buenas acciones, para recordarnos que son estas acciones, las que nos hacen felices.
Y con esto, cerramos nuestro cuento de Pinocho, pero no definitivamente, pues será nuestro cuento para siempre, y podremos releerlo las veces que queramos; ya forma parte de nuestra vida.

ADIÓS A PINOCHO. on PhotoPeach

martes, 4 de junio de 2013

TÚNELES MISTERIOSOS.

En la lectura de esta semana, Pinocho consiguió por fin, reencontrarse con su padre en un lugar un tanto extraño; nada más y nada menos, que en la barriga de un tiburón. Los dos fueron devorados por el mismo, y allí dentro, idearon un plan para poder salir sin que el tiburón los engullera aún más adentro. El papá de Pinocho le dijo que no sabía nadar, así que pensamos entre todos, que podría ser una buena idea, construir un túnel que fuese desde la boca del tiburón hasta la orilla; así, Gepetto no tendría que pasar por el agua.
Para construir dicho túnel, nos organizamos en grupos, y cada uno tuvo que idear un plan, elegir unos materiales y tomar decisiones. Había varias premisas; la primera, que el túnel de cada grupo debía medir 1 metro, y la segunda, que en el túnel debía caber una marioneta de Pinocho que nos serviría de referencia.
Cada grupo se organizó de una manera diferente; todos decidieron comenzar midiendo a Pinocho para ver cuál debía se la altura mínima del túnel, pero nuestra marioneta era flexible, así que podían doblarla. Los materiales fueron diferentes en cada equipo y la manera de unirlos también.
Al terminar, volvimos a la asamblea, y analizando los túneles, nos dimos cuenta de que todos cumplían los requisitos, pero sin embargo, eran diferentes. Además, al compartir ideas, nos surgieron muchas más para la próxima vez. ¡Juntos podemos!
EL TÚNEL MISTERIOSO. on PhotoPeach

martes, 23 de abril de 2013

LAS ÚLTIMAS AVENTURAS DE PINOCHO.

A lo largo de estas últimas semanas, hemos seguido leyendo el cuento de "Pinocho", y a partir de su lectura, hemos realizado diferentes actividades que nos han permitido seguir disfrutando del placer de leer, así como trabajar diferentes contenidos a través de divertidas sesiones. A continuación, aquí tenéis un resumen de lo que hemos hecho:
-Un barco para Gepetto: el barco con el que el papá de Pinocho trataba de salir de aquellas aguas turbulentas, no era muy resistente. Le ayudamos creando por grupos, el boceto de un barco, más seguro, insistiendo mucho en las formas y materiales del mismo, para conseguir que Gepetto no corra ningún peligro.


-Un Pinocho comestible: el pescador, un personaje horrible y maléfico, trató de atrapar a Pinocho para comérselo. Suerte que el perro policía, al que Pinocho había ayudado previamente, estaba por allí y devolvió a nuestro amigo el favor. Una marioneta de madera no puede comerse; pero, ¿y si construyéramos un Pinocho que sí pudiésemos comer? Por grupos, los niños y niñas eligieron de entre varias opciones, qué alimentos querían usar para crear un Pinocho que después podrían comerse; hubo que agudizar el ingenio, pues era imprescindible que en su creación, se viese claramente una figura humana, y los alimentos que les ofrecimos era de lo más variado y no se podían repetir.

PINOCHO COMESTIBLE. on PhotoPeach
-El País de los Juegos: Pinocho terminó sucumbiendo como siempre, y visitó con su amigo Polilla, este país, donde se llevó alguna que otra sorpresa no del todo agradable. A todos nos gustaría acudir a un lugar así, donde todo es diversión; pero no es necesario trasladarnos a ninguna parte, pues nosotros y nosotras mismos, podemos inventar infinidad de juegos, usando cualquier cosa que tengamos a mano. Por grupos, los niños y niñas tuvieron que elegir de entre varios objetos, aquellos que creían que les podrían servir para inventar un juego divertido y grupal. Debían ponerles nombre, establecer unas normas y mostrarlo al grupo para que lo entendiesen.
A continuación, plasmaron su creación en un cartel, que sacaron al patio varios días para enseñarles sus juegos a los niños y niñas de otras clases.
EL PAÍS DE LOS JUEGOS. on PhotoPeach

domingo, 24 de febrero de 2013

DONDE LAS DAN....

Menudo problemón el que nos encontramos el otro día, nada más llegar a clase; resulta que nos enteramos de que se había decidido construir un comedor en el Colegio, para atender la demanda de algunas familias. Y resulta también, que se había decidido construir dicho espacio en las dos clases de 5 años, con lo cual, nos quedábamos sin aulas y debíamos buscar una solución a un problema tan grave. Comenzamos valorando la importancia de la situación, y las repercusiones que iba a tener en nuestro día a día; nos dimos cuenta de que era algo injusto, pues el comedor era beneficioso para nuestro Centro, pero a la vez, nos traía muchas consecuencias.
Decidimos ponernos a pensar qué podíamos hacer, dándonos un tiempo para ello, pues era un asunto complicado.
Se nos ocurrieron 4 ideas:
-Irnos a otra clase que estuviese vacía, con lo cual, habría que empezar de nuevo en todo.
-Buscar otro sitio para que construyesen el comedor.
-Que nos construyan otra clase a nosotros y nosotras en otro sitio del cole.
-Convivir con el comedor, haciendo que nuestro aula fuese un espacio con dos utilidades diferentes.
Decidimos votar, y la idea qe más votos tuvo, fue la última, con lo cual, debíamos buscar la manera de organizar el espacio de nuestro aula para que cupiesen tanto nuestras cosas como las del comedor. Nos agrupamos y fuimos haciendo dibujos con diferentes opciones.


Cuando ya tuvimos varias opciones sobre la mesa, nos sentíamos confiados en que el problema se pudiese arreglar.
Después del recreo, nos juntamos con la clase de la seño Carmen, que también tenían el mismo problema; para desestresarnos, decidimos seguir leyendo juntos el cuento de Pinocho. En la sesión de esta semana, Pinocho pecaba un poco de ingenuo, pues el zorro y el gato volvían a engañarle, esta vez en el País de los Botarates, donde a los memos y poco espavilados, se les trataba de una manera un tanto injusta. Hablamos de que Pinocho debía espavilar, que a nosotros y nosotras seguro que no nos engañaba nadie tan fácilmente; ¿cuántos creían que eran capaces de darse cuenta de una mentira?
Sin darse cuenta, todos ellos y ellas ya habían caido en una broma que llevaban creyéndose toda la mañana. ¡Todo lo del comedor era mentira!
Nos dimos cuenta de que todos y todas podemos caer en algún tipo de engaño y que hay que estar muy alerta; aunque lo bueno de las bromas, es que tienen un principio y un final, y nadie debe salir perjudicado. Hubo el que no se tomó del todo bien aquella broma; juzgad las caras de algunos y algunas.
Pero para contrarrestar un poco el mal humor de algunos, propusimos crear entre todos una broma y elegir a alguien del Centro para gastársela; debía ser una inocentada sana, graciosa y divertida.
Entre todos y todas, elegimos como inocente, al maestro Enrique, y a Jorge y José Luis, se les ocurrió que podríamos avisarle de que la policía lo esperaba en la puerta, porque creían que habí aparcado su coche en un vado. Todos estuvimos de acuerdo, y al día siguiente, estos compañeros fueron a avisarle mientras los demás, esperábamos escondidos.

 
El maestro Enrique se lo creyó todo, y nos dimos cuenta de que la inocencia no es algo que tenga que ver con los años, sino con la confianza que tengamos en quien tenemos en frente.
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 10 de febrero de 2013

LA NARIZ MÁS LARGA.

Leyendo a "Pinocho", empezamos a descubrir todas las mentiras que era capaz de inventar con tal de no decir la verdad. Hablamos sobre los inconvenientes que puede tener acostumbrarse a mentir, y las repercusiones que nos puede acarrear.
Para sentirnos un poco Pinocho, jugamos a hacer crecer nuestra nariz; por equipos, debíamos usar pinzas de la ropa para que fuese creciendo más y más, evitando que se nos cayese. Se trataba de un juego en equipo, donde casi no había premisas; los equipos debían de organizarse solos, buscando un fin común.
Finalizado el juego, nos dimos cuenta de nuestros errores, que sobre todo tenían que ver con la falta de entendimiento y la ausencia de un plan previo, con el que tener claras las responsabilidades de cada uno y una. Aprendemos también a perder, como parte del proceso, algo que nos ayuda a superar nuestro egocentrismo, tan propio de esta edad.




jueves, 17 de enero de 2013

UN NUEVO TEXTO, EL PLANO.

A raíz de la última sesión de lectura de "Pinocho", llevamos a cabo una actividad muy rica y divertida. Los niños y niñas han construído un plano de una zona del colegio, elegida por todos ellos, para después realizar un juego de búsqueda de monedas de oro, escondidas en dicho espacio.
Como podéis imaginar, la confección del plano ha sido una actividad cargada de sentido, donde los niños y niñas han tenido que identificar cada uno de sus elementos, su ubicación en el espacio, la relación espacial entre ellos, sus tamaños. Y además, se han visto en innumerables problemas, que tenían que ver con el pasar un objeto tridimensional a un plano bidimensional (el dibujo), con todo lo que ello conlleva.
Una vez que tuvimos el plano terminado, elegimos 3 lugares donde esconder 3 monedas de oro, lo anotamos en el plano y se lo pasamos a la clase de 5 años de la seño Carmen. Sus niños y niñas habían hecho la misma actividad que nosotros, pero eligiendo otro espacio del Centro. A partir de ahí, comenzó un juego en el que tuvimos que descifrar un plano que no habíamos hecho nosotros, reconocer qué zona representaba e identificar en qué lugares exactos estaban escondidas las 3 monedas. Fue divertido, interesante y muy enriquecedor.
Al terminar, nos dimos cuenta de que si uníamos los dos planos, podíamos formar uno más grande, más real y más detallado que incluía los dos patios de nuestro colegio.
EL PLANO. on PhotoPeach

sábado, 24 de noviembre de 2012

EL LÁTIGO MÁS GRANDE.

Siguiendo con la lectura de Pinocho, descubrimos que nuestro personaje, en lugar de ir al colegio como le había dicho a su padre, se adentró en un teatro de marionetas, donde un hombre terrorífico quiso hacerle daño. Nos preguntamos quién sería aquel ser; tenemos la ventaja de que conocimos de antemano a todos los personajes del cuento:
  • Natalia: el tragafuegos, porque tenía cara de malo.
  • Maricarmen: el enano, porque no hace caso a la gente.
  • Francisco: el tragafuegos, porque tengo el libro de Pinocho y sale.
  • Gonzalo: el enano, porque es pequeño como una pelota, y seguro que se tiró al escenario y por eso se escuchó ese ruido.
  • José C.: el pescador, que también era malo.
  • Laura: Polilla, que también parecía ser malo.
  • María José: un policía, porque son malos.
  • Laura: la policía no es mala, porque nos defiende.
Al final, resultó de que aquel personaje terrorífico, era el Tragafuegos, que terminó perdonando la vida a Pinocho y le dio 5 monedas de oro para su padre.
Algo que nos sorprendió mucho durante la lectura, fue que Pinocho quería aprender mucho para después, ganar mucho dinero. Nos planteamos qué relación podrían tener:
  • José Manuel: la escuela es para aprender.
  • Laura: y ser rico es por ejemplo, ganar la lotería.
  • Daniel: nosotros aprendemos aquí todo, pero no nos hacemos ricos.
  • Belén: hacerse rico es tener dinero.
  • María: o tener mucha comida.
  • Gonzalo: o muchos juguetes.
  • Natalia: o mucha ropa.
  • María José: aprendes todo si tienes dinero.
  • Francisco: pues yo tenía una hucha llena de dinero, y no aprendí nada.
  • María José: algunos colegios valen dinero. Si no tienes, no puedes ir.
  • Belén: nuestro cole es gratis.
  • Seño: y cuando aprendes mucho en el cole, ¿dónde vas?
  • Todos: al instituto.
  • Seño: ¿y después?
  • Todos: a la universidad.
  • Seño: ¿y depués?
  • Todos: a trabajar.
  • Francisco: mi padre aprendió mucho y ahora tiene dos trabajos y gana dinero.
  • Laura: y mi tita igual.
  • Daniel: mi papá tiene 3 trabajos.
Llegamos a la conclusión de que si aprendes mucho, tendrás mucho trabajo y ganarás mucho dinero.
Y centrándonos en el tragafuegos, éste tenía un látigo enorme, hecho de trenzas de serpiente y colas de zorro, con el que amenazaba a las marionetas. Pensamos en construir uno, más grande que el suyo, para que nunca más tratase mal a nadie. Debíamos usar cosas que tuviésemos en el cole, y acordamos que tenían que ser fuertes para no romperse.
Conforme fuimos uniendo elementos, nos fuimos dando cuenta de que para estirarlo y ver cuánto medía, necesitaríamos un espacio más amplio que la clase. Salimos al pasillo, y allí, nos propusimos como reto que el látigo llegase desde la puerta de la clase hasta la puerta de la calle; esa sería su medida.
Hemos estado añadiendo elementos, y por fin conseguimos nuestra meta; un látigo que medía lo acordado. No fue fácil, porque cuando creíamos tenerlo terminado, nos dimos cuenta de que nos faltaba un poco para llegar a la calle; pedimos por las demás clases objetos largos, hasta que lo conseguimos. Cuando lo teníamos, nos fuimos con él al patio, para ver si llegaba desde un extremo hasta otro de ese espacio. Vimos que no, y por tanto, nos dimos cuenta de que el patio mide más que la distancia desde nuestra puerta hasta la calle.
Hemos medido usando unidades no convencionales, hemos comparado, hemos llevado a cabo acuerdos; en definitiva, seguimos avanzando usando nuestras propias estrategias.



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miércoles, 7 de noviembre de 2012

MERCADILLO DEL TRUEQUE.

Siguiendo con la lectura de "Pinocho", descubrimos que Geppetto, para conseguirle a su hijo un abecedario con el que poder ir al colegio, intercambió con alguien de la calle su propio abrigo, sin temor a pasar frío.
Nos propusimos hacer nosotros y nosotras algo parecido; veíamos el trueque como una buena forma de conseguir algo que necesitas a cambio de algo que ya no usas, sin tener que gastar dinero. Para poder hacerlo, cada niño y niña debía construir en casa algún objeto que tuviese una utilidad y hacer un mercadillo donde todos pudiesen intercambiar su objeto por otro que les interesase.
Lo llevamos a cabo la semana pasada, y en él, cada niño presentó su objeto, explicó para qué servía y lo intentó "vender" al resto. Los objetos de nuestra clase se intercambiaron por los de la clase de la seño Carmen, de manera que hizo falta entablar un diálogo en el que consiguiésemos ponernos de acuerdo unos con otros.
Fue divertido, enriquecedor y muy motivante para todos y todas, que conseguimos irnos a casa con algo diferente y útil.
NOS VAMOS DE MERCADILLO. on PhotoPeach

miércoles, 17 de octubre de 2012

ESCULPIENDO MADERA.

Estábamos deseando poder empezar a leer el cuento de Pinocho, y por fin, esta semana ha sido el día. Todos atentos, no queríamos perdernos nada; descubrimos en esta primera sesión de lectura a Geppetto, un carpintero que decidió tallar sobre un trozo de madera, una marioneta tan real que pudisese pasar por su hijo; le llamaría Pinocho. Conforme iba esculpiéndola, imaginaba todo lo que podría hacer con ella; deseaba viajar, pero, ¿a dónde?

·         Javier: a la India.
·         José C: porque a lo mejor fueron antes, perdieron su llave inglesa y ahora van a recuperarla.
·         Laura: a China, a aprender a hablar como hablan allí.
·         Seño: ¿qué idioma se habla allí?
·         Laura: inglés.
·         Natalia: no, porque yo tengo un amigo chino que habla como nosotros y chino.
·         Natalia: a España, para aprender a hablar español.
·         José C.: a un bosque, porque querrían buscar un balón que se les ha perdido.
·         Moisés: a Madrid, porque se le habrá perdido una moneda.
·         María: pero las monedas están en todos los sitios.
·         Gonzalo: menos en los países pobres.
·         Raúl: o a Barcelona, para meterse en una piscina.
·         María: en Brenes también hay piscinas.
·         Daniel: mi tita tiene una de las que no se quitan nunca.
·         Sara: a Sevilla, a comprar alguna cosa que se le ha olvidado.
·         Daniel: pero en Brenes también hay tiendas.
·         Seño: pensad en una cosa que haya en Sevilla pero no en Brenes.
·         Natalia: un campo de fútbol muy grande.
Geppeto fue viendo cómo la marioneta cada vez era más real, tanto, que en un arrebato, salió corriendo, obligando al pobre anciano a salir detrás de ella. La gente a su paso, se apartaba, y un policía, al ver todo el jaleo, paró a Pinocho; Geppetto se lo agradeció al policía, que al escuchar como éste le decía a Pinocho que le tiraría de las orejas al volver a casa, decidió dejar marchar a la marioneta, y llevarse a la cárcel a Geppeto. Esto nos dejó impactados; ¿había hecho algo como para verse encarcelado?

·         Patricia: no ha hecho nada. Sólo ha corrido para hacer una carrera.
·         Laura: no, ha corrido detrás de Pinocho por si se caía y se hacía una pupa.
·         José C.: pero no ha hecho nada.
·         María José: a lo mejor el policía ha oído que quería tirar de las orejas a Pinocho.
·         Daniel: mi padre también me tira de las orejas y no se lo llevan a la cárcel.
·         Seño: cuándo te tira de las orejas?
·         Daniel: ya no, cuando era pequeño.
·         Moisés: o cuando juega contigo, a que sí?
·         Francisco: pero no es culpa de Geppetto ni de Pinocho. Es culpa de la gente.
·         Seño: cuándo os tiran de las orejas vuestros padres?
·         Francisco: cuando me porto mal.
·         Laura: a mi me tira cuando hago algo malo.
·         Javier: a lo mejor, la policía no se lleva a los padres porque está en la calle y no los oyen.
·         José P.: mi padre me tira jugando.
·         Seño: entonces, no es tan malo que papá nos tire de las orejas como para llevarlo a la cárcel.
Reflexionamos sobre aquellos motivos que sí eran importantes como para que te encarcelasen:
·         Daniel: por robar
·         Pepa: por matar.
·         Laura: por coger un cuchillo y matar.
·         Jorge: por tener un arma.
·         Javier: por conducir borracho.
·         Daniel: por robar un coche.
·         Gonzalo: o una bici.
·         Marí Carmen: o comida.
·         Javier: o por quedarte dormido cuando conduces.
·         Laura: o por no pagar en el Mercadona.
Después de esta conversación tan interesante, propusimos un juego, en el que los niños se pondrían por parejas, y uno de ellos serían el carpintero y otro el trozo de madera. Íbamos a tener que utilizar el ingenio para conseguir que nuestro trozo de madera se convirtiese en lo que nosotros quisiésemos. Para ello, colocaríamos el cuerpo de nuestro compañero de tal forma que simulase el objeto que teníamos en mente. El resto de niños deberían de averiguarlo. Fue un juego muy divertido, que decidimos repetir en los momentos de patio.

 





PINOCHO, SUS AMIGOS Y ENEMIGOS.

Cuando el otro día pudimos recordar tranquilamente todas las pistas que encontramos antes de llegar al cuento que alguien nos ha regalado, nos dimos cuenta de que la primera pista (una silueta de cartulina negra) y la última (la imagen de un muñeco de madera), tenían la misma forma. Poniéndolas una sobre otra, eran iguales, así que Laura dedujo que entonces, el nombre de aquel muñeco, empezaría por P, tal y como había firmado en la nota que nos dejó al principio. Dijimos nombres con esa inicial, y Francisco dijo que sería Pinocho. Decidimos destapar el título del cuento, y nos dimos cuenta, efectivamente, que nuestro nuevo cuento es el de este personaje.

Pero no creáis que la historia que vamos a leer es como la que vosotros y vosotras ya conocéis; en este libro, Pinocho corre mil y una aventuras desconocidas, que descubriremos conforme vayamos leyendo.
Abriendo el libro, vimos que en la primera página, estaban los dibujos de todos los personajes que aparecían en las pistas que encontramos. Arriba, en la parte superior de la página, aparecía un título, "Pinocho, sus amigos y enemigos"; nos propusimos adivinar quiénes de todos ellos serían los amigos y quiénes los enemigos, teniendo como única información, su aspecto físico. Hicimos una lista, y la recogimos en la pizarra.
Preguntándonos qué podríamos hacer para averiguar si estábamos o no en lo cierto, nos dimos cuenta de que tendríamos que leer el cuento. Pero a veces no tenemos paciencia, y decidimos leer las descripciones que venían debajo de cada personaje para ver si nos daban alguna pista. Eran descripciones complicadas; en ellas, se utilizaban palabras poco usuales, pero entre todos, supimos darles significado.
·         Zorro:
ü  Granuja:
Ø  Francisco: que gasta bromas.
Ø  Javier: que se pelea.
Ø  Daniel: que miente.
ü  Estafador:
Ø  Natalia: que caza animales.
Ø  Laura: y también caza niños.
·         Geppetto:
ü  Amable:
Ø  Javier: que es bueno.
Ø  Pepa: cariñoso.
Ø  Natalia: se porta bien con su hijo.
Ø  José C.: que hace cosas bonitas.
·         Gato:
ü  Colega:
Ø  José C.: que es amigo.
ü  Astuto:
Ø  María: es malo, porque hace algo para engañarnos.
Ø  Daniel: es menos malo que el zorro.
ü  Bribón:
Ø  José C.: que cuando huele algo riquísimo, hace esto “sssshhhh”
Ø  Pepa: que araña.
Ø  Natalia: por mi calle hay gatos, y no arañan.
Ø  Laura: pero ese gato no es el de tu calle.
·         Tragafuegos:
ü  Titiritero:
Ø  Laura: le pone a alguna gente fuego.
Ø  Francisco: es igual que tatarabuelo, que es muy viejo.
ü  Temible:
Ø  Javier: es malo.
Ø  María: da miedo.
·         Pescador:
ü  Repugnante:
Ø  Javier: da miedo.
Ø  José C.: es asqueroso y huele mal.
·         Polilla:
ü  Maleducado:
Ø  José Manuel: se porta mal con la gente.
ü  Holgazán:
Ø  José C.: hace esto “ggggggg”
Ø  Mari Carmen: es holgazán porque tiene la boca triste y los ojos morados.
Ø  Natalia: tiene cara de enfadado.
·         Hada azul:
ü  Natalia: es buena, se porta bien.
ü  Cariñosa:
Ø  María: nunca se pelea.
Ø  Laura: cuando ve a Pinocho, se no dice mentiras, le dice “bueno”. Si dice mentiras, le pone la nariz larga.
ü  Insólito color:
Ø  Daniel: color bonito.
Ø  Belén: a lo mejor, no tiene pelo y se ha puesto una peluca.
·         Grillo:
Ø  Opiniones:
§  Javier: son soluciones.
§  Pepa: ideas.
Ø  Francas:
§  Laura: buenas.
·         Enano:
Ø  Maleante:
§  Francisco: malo.
§  Laura: no le hace caso a la gente.
§  José C.: marea a la gente.
Ø  Regordete:
§  Gonzalo: está gordo.
Ø  Asnos:
§  Javier: espadas.
§  Daniel: críos de los enanos.
Con la información que teníamos ahora, nuestra opinión sobre algunos personajes cambió. Conforme vayamos leyendo, veremos si hemos acertado o no.