jueves, 16 de junio de 2011

ADIÓS ALICIA.

Todo lo bueno se acaba, y nuestro cuento no podía ser de otra manera; ya lo íbamos sospechando, quedaban pocas hojas. Pues bien, ayer miércoles, tuvimos la última lectura. Si os acordáis, en el día anterior, Alicia presenció un juicio un tanto extraño en el que juzgaban a la sota de corazones, que había robado unas tartas a la reina. Pero cuando todo parecía estar tranquilo, las cartas se abalanzaron sobre Alicia; ahí nos habíamos quedado. Pues bien, en la última lectura, cuando las cartas estaban a punto de caer sobre ella, Alicia sintió como alguien le acariciaba la cara; abrió los ojos y era su hermana, que le estaba apartando unas hojas secas de la cara. Le decía que se despertase, que llevaba mucho tiempo dormida; entonces Alicia le contó a su hermana que había tenido un sueño muy extraño en el que había visitado un país increíble, lleno de magia y de cosas alucinantes. Cuando nuestra protagonista se dio cuenta de que nada de lo que había vivido era cierto, se puso muy triste, pero se dio cuenta de que podría volver las veces que quisiera, lo único que debería hacer sería cerrar sus ojos e imaginar.
Todo había sido un sueño; charlamos sobre los sueños, que a veces son bonitos y otras no tanto. Gonzalo nos contó que sueña con un dinosaurio que está en su calle y no le deja salir de casa; Natalia con un ratón que se cuela en su cama, y Laura con un viaje a la playa. También hablamos de que en ocasiones no los recordábamos. Pero, ¿tan sólo había maravillas en aquel país que visitó Alicia? No, también hay maravillas más cercanas, mucho más. Quizás nuestro planeta no sea el país de las Maravillas, pero en él, podemos contemplar una gran belleza. Para darnos cuenta de todo esto, acudimos al gimnasio; allí, nos tumbamos en colchonetas y tumbados, apreciamos imágenes que forman parte de nuestro planeta y que quizás no nos detenemos a contemplar su belleza.



Quizás no haya un conejo blanco con un reloj de bolsillo, ni pócimas que nos hacen crecer o encoger, ni una reina con soldados en forma de cartas; pero nuestro planeta Tierra guarda maravillas tan increíbles que merece la pena detenerse a contemplarlas. Sólo hace falta un poco de sensibilidad para apreciarlas. Aquí os dejamos la dirección de internet donde podéis ver el vídeo que hemos disfrutado nosotros.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=jdHwXcNuXl4

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